El alto rendimiento en altura

El running-alpinismo combina las habilidades físicas  de la carrera de larga distancia y la técnica del alpinismo, con la premisa de un ascenso rápido y ligero. De esta forma alpinistas y corredores realizan ascensiones rápidas en las montañas más altas del planeta con la intención en su mayoría no de establecer récords, sino más bien y tal como lo describe Jorge Egocheaga “se trata de realizar un ascenso exprés, en dónde todo tu esfuerzo se centra en llegar arriba lo más rápido posible, para luego descender”.

Egocheaga, alpinista de primer nivel, realizó un ascenso exprés al Cerro Aconcagua (6962m) y con ello estableció un nuevo record “no oficial”, al no ser reconocido por los guardas del parque; pero que es ligeramente más rápido que el del exitoso corredor de montaña Carlos Sá. Las cifras son casi tan espectaculares como las de Kilian o las de Wielicki; 87 kilómetros entre ascenso y descenso, 4159mD+ en 14 horas y 5 minutos (un rendimiento impresionante en altura). Sá por su parte tardó 15 horas y 42 minutos.

 

El entrenamiento en altura, es uno de los elementos clave para los ascensos rápidos, de Twight a Jornet, la preparación es el elemento clave de la seguridad. Más allá de los records, los ascensos exprés exigen que se realice una actividad intensa a gran altura, esto requiere de adaptaciones fisiológicas muy particulares, en esencia los practicantes del running-alpinismo deben tener una capacidad física excelente, la cual no es sinónimo de éxito, en este sentido el gran corredor Luis Alberto Hernando (uno de los mejores corredores de montaña del mundo) experimentó los efectos de la altura en su intento de record en el Aconcagua, quien además ostentó el record de ascenso al Elbrus, 5624m (3293mD+ en 3 horas y 41 minutos).

En montañas altas, por encima de los 3000 metros, disminuye considerablemente la frecuencia cardiaca máxima, el volumen sistólico máximo, el bombeo del corazón, la velocidad de transporte de oxigeno por la sangre arterial, y en consecuencia el consumo máximo de oxígeno. Además, ocurre una disminución de la concentración de hemoglobina. Esto significa que el deportista necesita que su cuerpo trabaje al límite, para obtener un rendimiento moderado. Egocheaga, por ejemplo, al llegar a una altura de 5950 m se encontraba trabajando a 178 ppm, un pulso muy elevado si se compara la velocidad a la que se movía.

El consumo máximo de oxígeno (VO2máx) disminuye entre un 0.7-1.0% cada 100 metros de altura, esto se debe a la disminución de la presión parcial del oxígeno inspirado.  La Federación Internacional de Medicina Deportiva (FIMS) no recomienda las competiciones a altitudes superiores a los 3050 m. A mayor altitud la vía a anaeróbica cobra una mayor importancia, y con ello la importancia del entrenamiento en alta intensidad, de forma acertada Stangl, utiliza el arrastre de rueda de tractor y las elevadas pulsaciones al entrenar. Esta adaptación a la altitud tan particular, permite que el running-alpinismo sea aún una actividad de pocos participantes, en las carreras por montaña existen verdaderos portentos, atletas de gran nivel que sin embargo no se sienten atraídos a realizar ascensos exprés en las altas montañas.  La International Skyrunning Federation (ISF) promueve las competiciones en altura, y además guarda un registro de los records de ascensos de velocidad, algunos de ellos son impresionantes, sus autores son algunos de los nombres más importantes del esquí alpinismo y el skyrunning, entre ellos se encuentran Ricardo Mejía, Stéphane Brosse, Bruno Brunod, Marco De Gasperi, Matt Carperter, Kilian Jornet .

El entrenamiento y la preparación previa en los ascensos exprés en básico, fortalece la confianza, y sobretodo permite evaluar de primera mano los desafíos a los que se enfrentara el alpinista-corredor. Mark Twight realizaba un primer acercamiento a las vías que luego escalaba para recabar información sobre el material que necesitaría (principalmente para saber de cual prescindir) y la actitud psicológica que necesitaba para poder escalarla. Kilian Jornet escaló la vía Innominata días antes de su travesía para comprobar las condiciones de la misma. Subir con menos de medio litro solo puede realizarse cuando el deportista sabe cómo reacciona su cuerpo. Reinhold Messner antes de su ascenso en solitario al Nanga Parbat (8125) se entrenó psicológicamente para estar cómodo en la soledad.

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1 Comentario

  1. Juan Korkuerika

    Korkuerika

    Otro post excelente Oswaldo… Gracias!!!!

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