Por Miquel Mas del OS2O Alpine Team

Son ya muchos veranos subiendo una semana en plan cohete a Chamonix en busca de una buena “alpinada”, pero casi siempre vuelvo a casa de vacío y sin ningún objetivo cumplido. Solo me llevo las ascensiones de aclimatación, porque a la hora de la verdad, o las condiciones no son buenas, o la meteo es mala o yo me cago encima.

Necesitaba una dosis potente de alpinismo. Siempre por estas fechas tengo que saciar el demonio que llevo dentro. Constantemente lo tengo hambriento y cuando quiere comer es insoportable. No le sirven las vías largas de un día ni las cumbres de alrededores de Chamonix. Quiere consumir una ¡Gran Course!

Esta vez ha sido diferente. He subido en plan fugaz en avión a Ginebra para luego coger un bus hasta Chamonix y encontrarme con mi amigo Marc Subirana (Subi). El objetivo estaba claro: tullirnos en algún “rutón” alpino de verdad. Cuanto más hechos polvo quedásemos mejor. Somos dos locos y tenemos este tipo de afición absurda.

Siempre llego a Chamonix con el petate lleno de objetivos muy seductores a vista de cualquier alpinista, pero rápidamente choco contra la realidad y me rebajo. Sin embargo, este año ha sido mi compañero de fatigas quien llevaba días pensando en una vía de renombre alpino. De solo escucharle pronunciar las letras ya me temblaban las piernas. Se trata de la famosa “INTEGRAL DE PEUTEREY”.

Yo no tenía este “rutón” en mente este verano, no estaba muy bien de forma física, no estaba aclimatado y me sentía demasiado pequeño cuando leía los topos de la vía. Pero cierto es que hacía años que soñaba con poderla subir algún día y… ¿por qué no intentarlo?

Espectacular perfil que define la Integral de Peuterey, irresistible a cualquier ojo de alpinista, foto: Lesoy

Cuando te pones a organizar la logística te sorprende el mega mochilón que sale como resultado. Intentas sacar cosas pero el peso no baja demasiado. Al final te quedas contento y aceptas poco más de 16 kg a tu espalda pensando lo que vas a pillar escalando con este “piano” encima.

La vía entera se me hizo más larga y más dura de lo que imaginaba. Como dicen mis amigos aragoneses: “iba en llanta de principio a fin”. Casi cada día en algún momento pillaba alguna pájara u otra, sobre todo el último día que sin estar aclimatado llevaba un globo en la cabeza que tela.

En la parte final de la ruta, cuando estábamos más o menos a una hora de la cumbre del Montblanc (cuando ya solo es caminar), nos sorprendió un fuerte viento y una niebla súper densa la cual no nos dejaba ver a más de dos metros. Las huellas habían desaparecido y estaba nevando desde hacia unas horas. En este punto los dos nos desorientamos completamente. Lo que pensamos que solo sería un pequeño tramite (llegar a la cumbre), fueron unos flanqueos por rampas empinadas de hielo duro, a piolet tracción, a cuatro patas y casi a ciegas. Por suerte pudimos volver a encontrar el camino correcto después de dos horas y media y al cabo de poco rato ya estábamos en la deseada Cumbre del Montblanc.

La bajada se puede hacer por la ruta de los cuatro miles hasta l’Aguille du Midi o por la ruta normal que pasa por el refugio de Gouter, la cual es un poco más larga. Nosotros, con el temporal que había, optamos por bajar por la normal dirección Gouter. Durante la bajada, mi amiga que me había estado acompañando día tras día, la querida “pajara”, apareció nuevamente con tanta fuerza que no me podía ni desatar los crampones de las botas. Subi, tuvo que asistirme un poco… cosas del directo… hay que estar más en forma.

Después de tantos años igual, no se aún porque me gusta tanto sufrir. No lo entiendo. Al llegar a la cima de la montaña no hay nadie esperándome o aplaudiéndome y ni siquiera hay un trofeo. Casi siempre al llegar a la cima es de noche, estamos solos o llegamos en el medio de una tormenta. O peor, todo junto a la vez. Sin embargo, me reconforta pensar que el trofeo es interior y tiene el valor que uno mismo quiere darle y esto es mucho más mágico y valioso. ¡Viva la vida!

LA VÍA:

La Integral de Peuterey es una de las “Gran Course” más famosas de los Alpes. Sus más de 4.400 metros de desnivel positivo y sus largas aristas que atraviesan todo el corazón del Montblanc hacen que sea una de las líneas más emblemáticas y deseadas por todo alpinista.

La Integral de Peuterey con los nombres

Para mi, esta ruta es la forma de subir a la cima del Montblanc por el sitio más largo, más raro y por dónde hay más desnivel… Es decir, por el sitio más jod… Es una vía que requiere de dos a cuatro días de buen tiempo (dependiendo de la aclimatación y del estado de forma de la cordada). En nuestro caso, nos lo tomamos con calma, yo no estaba nada aclimatado y de cardio aún menos. Suerte que mi amigo Subi estaba en un estado de forma pletórico.

En esta ruta hay gente que va con mucha prisa para ahorrarse vivacs y así carretear menos peso, pero en esta escalada el viaje es tan espectacular y se pasa por cumbres tan bonitas que si eres romántico, apetece disfrutar del paisaje y sacarle todo el jugo posible. También hay que decir que a Subi  y a mi nos encanta pasar noches en la pared. Quiero decir, que si nos pilla algún vivac extra (como nos pasó), tampoco pasa nada.

Explicación detallada de la ruta (Útil para la gente que quiera escalar la Integral de Peuterey):
Material:

-Aliens (verde, amarillo y rojo).

-Camalots (0.5, 0.75, 1, 2).

– 4 cintas cortas, 6 cintas largas desplegables.

-Una cuerda de 60m y un “escaper de beal” (nosotros llevábamos una sola cuerda sabiendo el riesgo que esto significa, caen muchos bloques y se puede romper la cuerda, una retirada improvisada con una sola cuerda es muy complicado…pero para escalar en ensamble y para liberar peso es recomendable ya que todos los rapeles de la vía son de 30 metros como máximo).

-Crampones.

-Pies de gato.

-Dos piolets y 5 tornillos de hielo.

-Una carga de gas.

-Dos litros de agua por persona por día.

Aproximación:

La Integral de Peuterey empieza en el camping de Val Veny del valle Italiano. Al cabo de pocos minutos de andar por el valle el camino se pone tieso hasta llegar a una vía ferrata equipada con cadenas y escaleras desplomadas hasta un prado precioso con el Refugio Borelli a mano derecha, no hay pérdida. Aquí, ya se ve la espectacular Aguille Noire (Aguja Negra), un paredón de 1200m de desnivel.

Primera vista de l’Aguille Noire

Es recomendable hacer vivac a pie de vía (hay agua hasta casi a pie de vía), o ya entrando en la vía hay alguna repisa que se puede dormir. Más o menos, en aproximación se tarda entre 2 o 3 horas (dependiendo del peso de las mochilas, nosotros llevábamos más de 16 kg).

Escalada Aguille Noire (3.772m):

Es un paredón espectacular de 1.200 metros, que supera muchas agujas (Welzenbach, Brandel, Otto, Bich…). La vía empieza en un corredor muy marcado entre la punta Gamba y toda la pared.

Recorrido de la vía en la A.NOIRE

Topo de l’Aguille NOIRE

Hay muchos tramos que se pueden hacer en ensamble. La máxima dificultad es de 6a, pero claro, con más de 16 kg de peso y poniendo friends es más difícil de lo que uno se imagina (los grados sobre la topo son bastante apretados). En algunas agujas hay que hacer rapel para después seguir subiendo (siempre están equipados los rapeles y no son más largos de 30m). Todo este recorrido hasta la cima de la aguja es bastante lógico, hay que ir con orientación activa. Se puede dormir en muchas repisas que se van encontrando durante la escalada. Nosotros dormimos a escasos 50 metros de la cima.

Primeras luces durante la escalada

Escalando con la Pointe Bifida sobre nosotros

En la cima de la A. NOIRE

Descenso Aguille Noire – Vivac Craveri (vivac Damas Anglaises) 3.490m:

En la Cima de la Noirea pocos metros ya encontramos los rapeles que siguen la Integral con dos paraboles unidos con un cordino de color Rojo y Blanco. Son unos 16 rapeles que bajan una pared de 500 metros (hace mucha gracia tener que bajar lo que ya habías subido para volver a subir después…)

Empezando los rapeles, cuanto queda todavía…

Todos los rapeles están equipados de la misma forma cada 25/30 metros. IMPORTANTE, NO EMPALMAR RAPELES, se pueden atascar las cuerdas y allí no es muy divertido volver a subir… Rapel por rapel se baja muy bien.

Una vez ya hemos acabado los rapeles, viene la parte más perdedora de la vía. Hay que flanquear una pendiente de nieve a la izquierda para ir a buscar el segundo corredor que está a la izquierda. Subir este corredor con mala roca hasta una pequeña brecha, aquí tenemos que pasar una arista de unos 15/20 metros también a mano izquierda (dirección Aguille Blanche) y encontraremos un buen vivac (posiblemente con nieve para recargar agua).

Buscando el corredor correcto después de los rapeles de A.Noire

Después tenemos que seguir caminando/grimpando por una serie de tarteras con tendencia diagonal izquierda hasta que se vea en la vertical un pase lógico de escalada de IV grado con bloques sueltos, que nos permite pasar la pared que tenemos delante hasta llegar a una arista de roca buena. Antes de llegar a esta arista veremos un puente de roca bastante grande con algún cordino que dejaremos a nuestra izquierda y nosotros seguiremos a la derecha. Este tramo más vertical, no son más de dos largos.

En la arista vamos siguiendo escalando (un largo) a la derecha hasta encontrar una reunión de cordinos en unos bloques.

Aquí siguen 4 o 5 rapeles de 30 metros (todos estos rapeles son cordinos cutres en bloques, cuesta un poco ver las reuniones, no están en la vertical). Una vez estamos abajo hay que caminar hasta un bloque con una cuerda fija de 50 metros azul podrida que baja por un corredor de roca muy rota (recomendación de hacer dos rapeles cortos siguiendo la cuerda azul).

En el final de este segundo rapel hay que escalar un largo de unos 55 metros de IV grado por un diedro rojo/naranja de roca mala que desemboca en una pequeña brecha y al cabo de pocos metros a la derecha encontramos una reunión de cordinos.

Aquí hacemos un rapel de 20 metros que nos va a dejar en otro corredor con nieve (o no), subimos este corredor y al final a mano izquierda ya vemos el deseado RefCRAVERI.

Corredor final para llegar al Craveri

Es una lata muy pequeña con sitio para 4 personas. Nosotros dormimos muy bien y llegamos muy temprano para poder descansar bien. En todo este recorrido la roca es muy mala.

Vista del Craveri

V.CraveriPointe GuglierminaAiguille Blanche (4.112m) – Col de Peuterey (3.934m):

Mirando la pared hay que salir dirección al Freney (a izquierda) siguiendo unas repisillas largas en diagonal. Pasaremos por un gran bloque empotrado tipo puente de roca que atravesaremos por dentro. Hay una cuerda fija de unos 10 metros para bajar. Siguiendo en diagonal a izquierda, se llega a un paso lógico de IV o III para subir recto hacia arriba con tendencia diagonal a la derecha.

La línea roja es la que sale de Craveri

Hay que ir a buscar la arista que nos queda a mano derecha bastante arriba. Una vez en la arista ya no dará el sol y hay que volver a ir a saco en diagonal derecha pasando 4 espolones de roca mala. Son unos 400 metros de diagonal. Aquí ya estaremos escalando la pared que nos acerca (sin subir) a la Pointe Guillermina de la Aguille Blanche.

Escalando con la Dent de Gegant y las Jorasses de fondo

Hay que escalar toda la pared que se vea por el lado más fácil, máximo V+ (todo el recorrido va por la parte más lógica posible). Después ya estaremos en la parte de roca más alta con varios vivacs pequeños.

Últimos largos de roca de l’Aguille Blanche

Encontraremos la nieve y subiremos rápidamente hasta llegar a un rapel/destrepe fácil para pasar por una arista que une las dos puntas de la Aguille Blanche. Después de la nieve, subiremos la segunda aguja, un rapel corto, y tenemos la tercera aguja. En la cima de esta aguja haremos 5 o 6 rapeles equipados con dos paraboles unidos con un cordino amarillo, de 25/30 metros cada uno, hasta llegar al esperado Glaciar del Collado de Peuterey. Aquí las vistas del Freney son brutales. Nosotros hicimos vivac en este collado encima del glaciar.

Fina arista de nieve entre la primera y la segunda punta de l’A.Blanche

Impresionante!!

Vivac en el glaciar de Peuterey

Col de Peuterey – Grand Pilier d’Angle (4.243m) – Montblanc (4.807m):

Del glaciar subimos la pendiente de nieve hasta llegar a la rimaya desplomada de hielo. La sorteamos por la derecha y nos ponemos encima del desplome de hielo.

Vistas del Pilier d’Angle

Salida del sol en el Collado, foto: O.Mestre

Hacemos un largo de V grado con tendencia vertical y ligeramente a izquierda y después ensamble por la parte más lógica con tendencia a la derecha buscando la arista/espolón para después seguir recto hasta la cima del Pilier d’Angle. Todo el recorrido como máximo V grado y muchos IV o III. La roca es buena y mala a tramos. También hay la posibilidad de subir totalmente por la izquierda de la pared por un corredor de nieve, pero en verano difícilmente se va a formar. Además, durante todo el día caían piedras por este corredor seco, lo cual lo convertía en un paso peligroso.

Topo Pilier d’Angle

Pilier d’Angle, este sitio es alucinante…

Vistas de l’Aguille Noire y l’Aguille Blanche des del Pilar del Freney, foto: O.Mestre

Pasamos toda la arista cimera del Pilier d’Angle con unas vistas brutales de todo. Hay algún vivac casi en la cima del Pilier. Antes de llegar a la arista de nieve dirección montaña arriba, tendremos que hacer un largo de roca mixto con hielo duro con un tramo de cuerda fija que depende de su estado te puede ayudar. Después, flanqueo con terreno rocoso a izquierda para empezar las pendientes de hielo interminables.

Empezando las interminables aristas y rampas de hielo

Seguimos con las aristas…

En los últimos largos de hielo

Estas pendientes se van intercalando con finas aristas de hielo y pendientes de máximo 60 grados, con muchos tramos de 50 grados. Dependiendo de la temporada, la hora y de las condiciones, puede variar mucho. Nosotros encontramos muchos tramos de hielo azul durísimo que te ponían los gemelos al rojo vivo…

Una vez llegamos arriba de la súper pendiente ya estaremos muy cerca de la cumbre del Montblanc de Courmayeur.  Un poco después ya llegas a la cima principal del Montblanc. Solo nos falta seguir la huella tipo autopista de la ruta normal que baja a Gouter y una larga bajada con una sonrisa de oreja a oreja hasta Chamonix.

Últimos metros con intimidantes cornisas

En la deseada cumbre del Montblanc!